Europa ve a una España fracasada

5 noviembre, 2020

La Vanguardia – 18/10/2020

Los corresponsales en Madrid destacan la polarización política y la estructura territorial como causas de la expansión del virus y el colapso económico .

El miércoles pasado el Frankfurter Allgemeine Zeitung , uno de los medios de comunicación más solventes de Europa, publicaba una nota de su corresponsal en Madrid que colocaba a España en una “gran crisis” de difícil solución. “La segunda ola del coronavirus –aseguraba- pone de manifiesto el fracaso del Estado. No hay consenso alguno entre los partidos”.

The Economist , a principios de mes, también hablaba de “un amplio fracaso nacional” que achacaba al sistema territorial. “La descentralización –decía- ha sido nociva para combatir la pandemia”. 

“El modelo descentralizado de salud es un fracaso”, escribía Sandrine Morel el miércoles en Le Monde . “La verdad es que han fallado los sistemas de control de un verdadero estado federal”, añadía.

Frankfurter Allgemeine Zeitung

“La segunda ola del coronavirus pone de manifiesto el fracaso del Estado. No hay consenso alguno entre los partidos”

Las mismas ideas ha utilizado el Financial Times : “En España gestionar la crisis ha sido complicado por la polarización política y el sistema descentralizado”. Para apuntalar su argumento, el diario británico, referente económico en Europa, aportaba el dato de que “el presupuesto de sanidad de las comunidades autónomas es diez veces más alto que el del gobierno central”.

“Yo no digo que el modelo territorial español sea una mala idea –explica Morel-. Es más, creo que España no podría organizarse de otro modo. Pero pienso que es un modelo que funciona mal. Alemania también tiene un modelo descentralizado y funciona bien. Pero aquí, en España, ha faltado coordinación, coherencia, solidaridad y lealtad”.

Morel opina que el gobierno central no ha sabido coordinarse con las comunidades, que las medidas no han sido coherentes, como la última de cerrar Madrid. “Por mucho que cierres el perímetro de la ciudad –dice-, el virus va a seguir circulando por su interior, donde viven tres millones de personas”. Tampoco ha habido solidaridad entre comunidades “porque no se han transferido enfermos y ni siquiera mascarillas”.

Financial Times

“En España gestionar la crisis ha sido complicado por la polarización política y el sistema descentralizado”

Por último, la falta de lealtad es evidente, a su juicio, en la gestión de los datos, la principal herramienta para entender la situación y combatir el virus. “El sistema –explica- favorece a las comunidades que retrasan deliberadamente más de quince días la publicación de los datos de infectados para salir mejor paradas. Esto es una gravísima irresponsabilidad que el Gobierno central no ha sabido corregir, y sería tan fácil como acompañar la cifra de contagios en cada comunidad con la fecha en la que han sido notificados.”

Francesco Olivo, de La Stampa , en Turín, opina que “la gestión de la pandemia es una flecha al corazón de un problema español muy serio: la organización del Estado”. “En Italia también tenemos la sanidad descentralizada –añade-. Las regiones son responsables de la gestión del virus y esto es fuente de graves problemas. Pero en Italia no tenemos el pulso político-territorial que España sufre constantemente.”

Le Monde

“El modelo descentralizado de salud es un fracaso. Han fallado los sistemas de control de un verdadero estado federal”

A Hans-Günter Kellner, corresponsal de Deutschlandfunk , la radio pública alemana, le cuesta explicar a sus oyentes la mala relación entre las comunidades del PP y la Moncloa. “Es algo que en Alemania no se entiende porque allí hay länders gobernados por la derecha que se llevan mal con Merkel y otros bajo control socialista que se llevan muy bien. El federalismo no funciona nada bien en España y la prueba es que la ideología y no el interés del territorio marca la relación entre las autonomías y el Gobierno”.

Rapahel Minder, corresponsal de The New York Times en Madrid, sostiene, como también han hecho otros colegas suyos, que “el pulso intenso entre el Gobierno y la comunidad de Madrid es ilustrativo del fracaso de los políticos españoles para coordinar su respuesta al virus”. La polarización y fragmentación política son, según su opinión, “un lastre muy serio para dar una respuesta efectiva a la pandemia”.

La Stampa

“La gestión de la pandemia es una flecha al corazón de un problema español muy serio: la organización del Estado”

“España –añade- ha tenido la mala suerte de afrontar la pandemia con gobiernos minoritarios, tanto en la Moncloa como en la mayoría de comunidades, lo que ha exacerbado la fragilidad del Estado. No olvidemos, además, que Sánchez tomó posesión apenas dos meses antes de que estallara la pandemia. Esto lo complica todo aún más”. 

“El Gobierno ha perdido el mando en la gestión de la pandemia”, sostiene Francesco Olivo. Hans-Cristian Rössler, del Frankurter Allgemeine Zeitung le da la razón. “España ha perdido el control de nuevo”, escribe en la crónica que se publicó el miércoles. “En España, sin embargo –añade-, poco se ha aprendido de la primera ola: Los dirigentes no están a la altura de la crisis. Los bandos políticos chocan de manera irreconciliable. La derecha arremete contra Sánchez como si la campaña electoral aún no hubiera terminado.”

The Economist afirma que “España es el peor de la clase”, el país europeo occidental que peor ha gestionado la pandemia. Esto se debe, en gran parte, a la gran debilidad del Estado, que “no ha impuesto a las comunidades la obligatoriedad de reforzar la asistencia primaria y rastrear a los contagiados”.

Deutschlandfunk

“El federalismo no funciona nada bien en España y la prueba es que la ideología y no el interés del territorio marca la relación entre las autonomías y el Gobierno”

Esta debilidad también la resalta el economista Friedrich Leopold Sell en un artículo que ha publicado el Neue Zürcher Zeitung .

Sell cree que entregar a España la ayuda de 140.000 millones de euros de la UE para superar la pandemia y la crisis “no es actualmente responsable” porque “la situación política es demasiado inestable”. Cree que es más adecuado que el FMI y el Banco Mundial señalen dónde colocar este dinero y que Bruselas ejerza un férreo control del gasto.

The Economist , por su parte,recuerda que las ayudas europeas a España no llegarán antes del 2022 y que, en todo caso, irán sujetas a unas reformas estructurales –mercado laboral, pensiones, educación, administración- que “requieren un consenso político que no existe”.

A esta falta de diálogo, Sell, que es profesor en la Universidad Bundeswehr de Múnich, añade el declive de la monarquía, las tensiones territoriales y la debilidad de la coalición de gobierno como causas de “las cosas tremendas” que están pasando en España.

Neue Zürcher Zeitung

“¿Es España un Estado fallido. Todavía no pero no le falta mucho”

“¿Es España un Estado fallido”, se pregunta Sell. “Todavía no -responde- pero no le falta mucho”.

Rössler cree que es exagerado hablar de “Estado fallido” pero insiste en que “resulta imposible pasar por alto el fracaso del Estado español. Tan pronto como las cifras bajaron en junio, el Gobierno central y las comunidades dejaron pasar un tiempo valioso. En lugar de prepararse para la segunda ola, muchas regiones relajaron las restricciones antes de tiempo, especialmente en la costa, con la intención de salvar la economía con la temporada de verano.”

El Financial Times describe cómo “las comunidades levantaron las restricciones sin que tuvieran que demostrar al Estado que se habían preparado para una segunda ola, reforzando la asistencia primaria y aumentando los rastreos”.

The Economist incide en el monocultivo económico español, con un PIB que depende en un 26% del turismo y sus derivados. Un PIB que, a causa ello, está previsto que caiga casi un 13%, el peor retroceso de las grandes economías mundiales. El semanario aporta el dato de que España tiene 315.000 bares y restaurantes, de los cuales 60.000 ya han cerrado y otros 40.000 podrían hacerlo antes de fin de año.

Frankfurter Allgemeine Zeitung

“Faltan líderes que unan al país. Los políticos discuten sobre cifras y litigan entre ellos”

Rössler destaca, por su parte, que “más de 50.000 españoles han perdido la vida como resultado de la Covid-19 y, sin embargo, los políticos no logran llegar a un consenso”. “Faltan líderes que unan al país –dice-. Los políticos discuten sobre cifras y litigan entre ellos. Los políticos más jóvenes y menos experimentados, especialmente en el PP, tratan de afilar su perfil por medio de una oposición de carácter fundamental: derrocar a Sánchez parece que les importa más que luchar contra la Covid-19.”

Pedro Sánchez responde a Plablo Casado durante el pleno de esta semana en el Congreso de los Diputados (Dani Duch)

Kellner ha tenido que explicar a fondo a su audiencia alemana “la actitud irresponsable del PP” en la gestión de la crisis. “Sin embargo –añade-, es algo que el PP ha hecho siempre que ha estado en la oposición. Nunca ha tenido un discurso constructivo, ni siquiera en momentos muy delicados, como fueron los atentados yihadistas del 2004 en Atocha, y esto en Alemania, incluso en círculos de la derecha, cuesta de entender”.

The New York Times

“Los líderes políticos se comportan con una gran irresponsabilidad. No dan ejemplo y no actúan con lógica. Se comportan sin ningún sentido de Estado.No piensan en la ciudadanía”

Rössler comparte esta preocupación. “El virus ataca a un estado debilitado y bloqueado por conflictos no resueltos –sostiene-. La inestabilidad y el enfrentamiento conforman la cultura política e impiden las reformas necesarias. El consenso que surgió durante la transición de la dictadura de Franco a la democracia se está desmoronando.”

Kellner considera que “España es incapaz de alcanzar consensos sobre políticas reales y por eso se hace tanta política sobre los símbolos. Que toda la pandemia se haya afrontado con el presupuesto del 2018, que el PP elaboró para contener el gasto, es un claro ejemplo.” 

Raphael Minder considera que la clase política agrava la difícil situación que atraviesa España. “La tripulación es pésima –dice en alusión al liderazgo político- y podría hundir cualquier barco, incluso el más sólido”.

“Podríamos hablar mucho de si el orden territorial perjudica la gestión de la pandemia –añade Minder- pero lo más lamentable es que los líderes políticos, mientras exigen sacrificios y responsabilidad a la ciudadanía, se comportan con una gran irresponsabilidad. No dan ejemplo y no actúan con lógica. Se comportan sin ningún sentido de Estado, destacando los errores del contrario y no asumiendo ninguno de los propios. Está claro que no piensan en la ciudadanía”.¿Confías en que España saldrá airosa de la reconstrucción tras la pandemia?VOTARTotal votos: 0

A Sandrine Morel le entristece este escenario. “Es dramático –confiesa-. Si los partidos políticos no son capaces de ponerse de acuerdo sobre una base científica en cómo afrontar este gran problema, la desafección de la ciudadanía irá en aumento. Los españoles están perdiendo la fe en el Estado como herramienta para protegerlos”.

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