Bouza: “Colegas italianos nos advirtieron a final de febrero: Es horrible, están muriendo como chinches”

10 junio, 2020

El microbiólogo Emilio Bouza ha explicado en la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica tras la crisis del coronavirus que España se retrasó “un tiempo precioso no inferior a 10 días en la toma de decisiones”.

Laura G. Ibañes09/ 06 / 2020. Diario Médico.

El Congreso de los Diputados continúa escuchando a los expertos designados para dar su opinión en la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica, una comisión llamada entre otras cuestiones a sentar las bases para reformar el sistema sanitario y evitar que entre en un colapso como el que sufrió en abril, ante un posible rebrote de la epidemia de coronavirus. Este martes le ha tocado el turno al ex jefe de Microbiología del Hospital Gregorio Marañón y fundador de la Sociedad Española de Microbiología y Enfermedades Infecciosas, Emilio Bouza.

Entonando un mea culpa por haber creído en un primer momento “como todo el mundo que conozco en España que éste era un coronavirus como otros anteriores, sería fácil de confinar y se limitaría a China”, el que fuera fundador de la Sociedad Española de Microbiología y Enfermedades Infecciosas, no ha evitado con todo duras críticas a la actuación de España en esta crisis.

«España perdió un tiempo precioso de al menos 10 días en reaccionar»

“Desde que el virus apareció en Italia y ya con evidencia de transmisión de persona a persona en mi opinión hemos tardado un tiempo precioso, no inferior a 10 días, en reaccionar adecuadamente en España. En mi hospital el primer paciente con covid ingresó el 1 de marzo y el día 10 de marzo había ya 100 pacientes con ese diagnóstico en mi hospital, de los que murieron 23. Y como en mi hospital, en el resto de grandes hospitales”.

Bouza ha reconocido que, además, “nuestros compañeros italianos, nuestros residentes que trabajan en Italia nos llamaban a finales de febrero diciendo: Esto es horrible, se mueren como chinches”. 

Y, sin embargo, según ha relatado ante los diputados, “en febrero se nos dio la orden de que cualquier paciente que pudiese venir con coronavirus, se mandasen sus muestras al Instituto de Salud Carlos III. Afortunadamente la Comunidad de Madrid no creyó en esto, llamó a sus microbiólogos y nos entrenamos cuatro grandes hospitales en hacer test de PCR, de tal forma que a finales de febrero teníamos ya la situación lista y pudimos afrontar el aluvión que se venía encima”.

«¿A quién se le ocurre que haya sólo un proveedor  mundial de mascarillas?»

Bouza ha reconocido gravísimos problemas de acceso no sólo a material de protección: “hemos sufrido las deficiencias en el aprovisionamiento de material, no sólo de equipos de protección individual, también de los reactivos de laboratorio pese a los esfuerzos enormes de la Comunidad de Madrid en proporcionarnos esos reactivos y esos materiales. Y ha reflexionado sobre el porqué:“¿A quién se le ocurre que sólo haya un proveedor mundial de mascarillas?  Es vergonzoso lo que hemos visto y es necesario potenciar la industria propia”, ha dicho.

«Muy pocos médicos saben intubar: hay que reformar la formación»

Entre las enseñanzas que debe dejar el covid también está la de la reforma necesaria de la formación, “para hacerla menos ultraespecializada y más fuerte en competencias básicas: La epidemia ha puesto de manifiesto que la formación de muchos especialistas es demasiado estrecha incluso en áreas como los cuidados críticos que deberían ser de dominio general para muchos especialistas. Había incluso muchos cirujanos que no podían echar una mano en intensivo porque no sabían intubar. 

Entre los problemas que ha evidenciado el coronavirus Bouza ha citado el de las residencias de ancianos donde “se ha manifiesto la falta de los adecuados servicios” y ha propuesto que “al menos a efectos de microbiología se convierta a estas residencias en una especie de servicio más», con capacidad para pedir pruebas y con aplicación de los mismos protocolos de prevención de infecciones que un un hospital, por ejemplo. Además, “las residencias de ancianos tienen que tener, privadas o públicas, una conexión fluida y real tanto con la medicina primaria como con la hospitalaria”, ha sentenciado.

Como enseñanza de la crisis del coronavirus debe quedar también la necesidad de que “la telemedicina se incorpore ya a los planes de trabajo de los hospitales”.

Nunca se me ha pedido participar en un gran plan de emergencias

Y, como aviso a navegantes, Bouza ha advertido que “llevo más de 40 años trabajando en un hospital: en la Clínica Puerta de Hierro, la Universidad de California, el Ramón y Cajal y el Gregorio Marañón. En ninguno de esos hospitales [donde ha sido jefe de Servicio de Microbiología y Enfermedades Infecciosas] se me ha solicitado nunca participar en un gran plan de emergencias; nunca se me ha dicho, practiquemos este plan de emergencias. No dudo que existirán planes en algún cajón, pero nunca se nos ha planteado uno de ningún tipo, ni de infecciones, ni por agentes físicos, químicos, o ataque terrorista. Si hay algún plan en un cajón, no será un plan realista”.

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