Reino Unido: Proyecto de ley multaría universidades que no protejan libertad de expresión.

Un proyecto de ley presentado en el Reino Unido con el objetivo de reforzar la protección de la libertad de expresión podría imponer multas a las universidades si no garantizan el respeto de este derecho de los estudiantes, personal y oradores visitantes.

Entre las disposiciones del proyecto de ley hay una que permitiría a los oradores visitantes, académicos y estudiantes buscar una compensación si resultan perjudicados debido a que sus derechos de libertad de expresión no están protegidos, informó la BBC.

El Proyecto de Ley de Educación Superior (Libertad de Expresión), propuesto el 11 de mayo, también busca proteger la “libertad académica” del personal universitario, para que no corran el riesgo de ser despedidos por presentar ideas controvertidas.

El proyecto también se aplicaría a los sindicatos de estudiantes además de a las universidades.

La Oficina de Estudiantes, el organismo de control del gobierno del Reino Unido sobre las universidades, tendría el poder de imponer multas a las universidades y sindicatos de estudiantes que violen las nuevas normas de libertad de expresión.

El proyecto de ley también exigiría el nombramiento de un “defensor de la libertad de expresión” en la Oficina para Estudiantes.

El Secretario de Educación, Gavin Williamson, quien presentó el proyecto de ley, dijo a la BBC que “poder expresarnos libremente y participar en un debate riguroso” es un derecho humano básico.

“Nuestro sistema legal nos permite articular puntos de vista con los que otros pueden estar en desacuerdo siempre que no alcancen el umbral del discurso de odio o incitación a la violencia; esto debe ser defendido, en ninguna parte más que en nuestras universidades de renombre mundial”, dijo.

El proyecto de ley está en proceso de una segunda lectura en la Cámara de los Comunes antes de pasar a la etapa de comité.

Universities UK, un grupo de defensa, criticó la medida propuesta, diciendo que podría generar “burocracia innecesaria”.

En marzo de 2018, un comité conjunto de derechos humanos del parlamento del Reino Unido señaló que había obstáculos preocupantes a la libertad de expresión en las universidades del país.

“Si bien la intención original detrás de las políticas de espacio seguro puede haber sido garantizar que las minorías o los grupos vulnerables puedan sentirse seguros, poner en práctica el concepto de espacios seguros ha resultado problemático, a menudo marginando las opiniones de los grupos minoritarios”, escribió.

“Los grupos minoritarios –continuó– o las personas que tienen opiniones impopulares que están dentro de la ley no deben ser clausurados ni estar sujetos a un escrutinio adicional indebido por parte de los sindicatos de estudiantes o las universidades”.

Agregó que “a menos que se entienda claramente que aquellos que ejercen su derecho a la libertad de expresión dentro de la ley no serán clausurados, no habrá ningún incentivo para que sus oponentes los involucren en el debate y el desafío necesario para lograr un entendimiento mutuo y tal vez incluso para cambiar actitudes”.

Más tarde, en 2018, las asociaciones de estudiantes de la Universidad de Aberdeen y la Universidad de Glasgow, ambas en Escocia, bloquearon la afiliación de grupos de estudiantes provida, limitando su acceso a fondos y espacios.

La Asociación de Estudiantes de Aberdeen finalmente otorgó la afiliación a la Sociedad de Ética de Vida de Aberdeen en mayo de 2019, después de que esta última presentara una demanda “alegando discriminación ilegal contra la sociedad y la violación de los derechos protegidos por la ley del Reino Unido”, en virtud de la Ley de Igualdad de 2010 y la Ley de Derechos Humanos de 1998.

En enero de 2020, a una estudiante de 24 años de la Universidad de Nottingham se le impidió ingresar a la fase de colocación hospitalaria de su programa, después de que la universidad se enteró de sus principios provida y su liderazgo en un grupo de estudiantes provida.

A mediados de 2020, se presentaron quejas de que un evento provida organizado por la Aberdeen Life Ethics Society violó una “política de espacio seguro”, pero una investigación determinó que no se debían tomar medidas contra el grupo provida.

Traducido y adaptado por Diego López Marina. Publicado originalmente en CNA.

Fuente: Aciprensa