Alerta a los padres de ciertos «talleres de educación afectivo-sexual» en las escuelas

Profesionales por la ética.-

Con motivo del inicio del curso empieza a llegar a los centros educativos las oferta de  talleres de educación afectivo-sexual. Y así, la educación afectivo-sexual de los alumnos se cuela en las aulas de nuestros sin hijos en el tiempo dedicado a tutoría, con el pretexto de la educación para la salud o como actividad extraescolar.

Alerta a los padres sobre la imposición en las escuelas de ciertos «talleres de educación afectivo-sexual»
Alerta a los padres sobre la imposición en las escuelas de ciertos «talleres de educación afectivo-sexual»

Desde Profesionales por la Ética no tenemos ninguna duda de la calidad de algunos de los planes de educación afectivo-sexual que se imparten y el gran apoyo que son para la labor educativa de los padres. Pero también somos conscientes de que la gran mayoría son nocivos y pretenden inculcar desde muy pequeños una información falsa, desorientadora, destructiva y absolutamente contraria al criterio de los padres.

Los padres tenemos que estar muy atentos porque, sin que lo sepamos, nuestros hijos pueden estar siendo adoctrinados en materias tan delicadas como la afectividad y la sexualidad en contra de nuestras convicciones y visión de la vida y la persona. Por eso necesitamos protegerles y ejercer nuestro derecho como primeros educadores de nuestros hijos.

La legislación nacional e internacional garantiza el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones. La libertad se defiende ejerciéndola. Los padres únicamente necesitamos ejercer ese derecho sin complejos: no pueden imponer a nuestros hijos una educación afectiva y sexual con la que no estemos de acuerdo.

Por eso desde LIBRES PARA EDUCAR, una iniciativa de Profesionales por la Ética, se ha iniciado estos días una campaña para proponer a los padres que entreguen en la secretaría del centro educativo al que acudan sus hijos un escrito de Solicitud de información previa y consentimiento expreso, una especie de “Pin Parental” en el que los padres exigen ser informados previamente de las actividades, cursos y talleres de educación afectivo-sexual y materias similares. Este Pin Parental puede descargarse pinchando aquí.

En la campaña se insiste en que de la misma manera que a los padres se nos pide la autorización para que asistan a cualquier actividad extraescolar, debemos exigir que no asistan a ninguna actividad sin nuestra previa autorización.

Alicia Rubio, responsable de LIBRES PARA EDUCAR, ha destacado, a propósito de esta nueva campaña, que “es el derecho a la libertad educativa de los padres y la protección de nuestros hijos lo que está en juego y la generalización del uso del Pin Parental ayuda a garantizarla”.

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